Oraciones Milagrosas

Oraciones Milagrosas
Mostrando entradas con la etiqueta sanacion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sanacion. Mostrar todas las entradas

ORACIÓN PARA SUPERAR LA FALTA DE PERDÓN


Jesús, yo confío en Ti. Sé que Tú me amas. Deseo que desaparezcan
todos los obstáculos entre nosotros. Quita de mi corazón cualquier
pizca de rencor a fin de que pueda ser yo completamente Tuyo.
Ayúdame a perdonar a los que me han lastimado, a los que me han
calumniado, a los que han murmurado sobre mí, a los que han sentido
celos de mí, a los que me han robado o que de alguna manera han
abusado de mí. Después, sumérgeme en lo profundo de Tu Sacratísimo
Corazón. Cúbreme con Tu Preciosísima Sangre. No permitas
que me resista otra vez a Tu Amor por mi falta de perdón a los demás.
Amén.

ORACIÓN DE SANACIÓN ESPIRITUAL


Querido Corazón de Jesús, ten misericordia de mí. Soy un pecador,
soy orgulloso y también soy envidioso. Te ruego, Corazón de Jesús,
que me laves de todas mis equivocaciones y que me hagas nuevo otra
vez ante Tus ojos. Llévame a descansar en Tu Sagrado Corazón, que
pueda vivir este día en paz y amor. Protégeme de todo mal con Tu
Preciosísima Sangre. 
Amén.

ORACIÓN PARA CUANDO ESTAS ENFERMO


 “YO SOY” La Resurrección y la VIDA de todo BIEN 
en mi CORRIENTE DE VIDA. DIOS ES VIDA,
 ES SALUD PERFECTA, ES FORTALEZA; 
Yo me enchufo a la corriente electrónica de Energía 
Divina y me siento sano, fuerte, curado. 
Gracias padre que TU ERES VIDA. 

PARA LIMPIARTE DE TU ENERGÍA MAL USADA


“YO SOY” LA LEY DEL PERDÓN Y DEL OLVIDO Y LA LLAMA VIOLETA TRANSMUTADORA QUE TRANSMUTA LOS ERRORES COMETIDOS POR MI, 
A TRAVÉS DE TODAS MIS VIDAS. 

“YO SOY” LA LEY DEL PERDÓN Y DEL OLVIDO Y LA LLAMA VIOLETA TRANSMUTADORA QUE TRANSMUTA LOS ERRORES COMETIDOS POR LA HUMANIDAD A TRAVÉS DE TODOS LOS TIEMPOS.

 “YO SOY” LA LEY DEL PERDÓN Y DEL OLVIDO Y LA LLAMA VIOLETA TRANSMUTADORA QUE TRANSMUTA LOS ERRORES COMETIDOS POR LOS QUE YA ESTÁN DESENCARNADOS. 

DOY GRACIAS. 

ORACIÓN CUANDO EN EL HOGAR HAY DESAVENIENCIA



“YO SOY” LA PAZ. EL ESPIRITU DE DIOS ENTRA EN ESTE HOGAR COMO PAZ, ARMONIA, BUENA DISPOSICIÓN DE ESPÍRITU DE TODOS Y PARA TODOS Y AMOR. DIOS ES AMOR Y EN SU ASPECTO AMOR, YO INVOCO SU PRESENCIA AQUÍ. BENDIGO LA PRESENCIA CRISTICA EN CADA UNO DE LOS MORADORES DE ESTA CASA, POR LO TANTO TIENE QUE CESAR LA DISCORDÍA Y VENIR EN SU LUGAR GENEROSIDAD DE SENTIMIENTOS DE LOS UNOS PARA CON LOS OTROS. LA DIVINA PRESENCIA ES LLAMADA A LA ACCIÓN Y AQUÍ TERMINA TODO PROBLEMA. TODOS SOMOS HERMANOS EN DIOS NUESTRO PADRE Y POR LO TANTO AQUÍ TENEMOS QUE AMARNOS LOS UNOS A LOS OTROS Y DESDE AHORA EN ADELANTE ASÍ ES Y SERÁ. GRACIAS PADRE QUE ME OISTE. 

QUEDATE SEÑOR, CONMIGO, Oración efectiva para mejorar nuestra salud física y espiritual


Quédate, Señor, conmigo, porque ten necesito ver presente para no olvidarte, pues ya sabes con cuenta frecuencia te abandono.

Quédate, Señor, conmigo, porque soy muy débil y necesito de tus alientos y de tu fortaleza para no caer tantas veces.

Quédate, Señor, conmigo, porque Tú eres mi vida y sin Ti con frecuencia decaigo en el fervor.
Quédate, Señor, conmigo, porque Tú eres mi luz y sin Ti estoy en tinieblas.
Quédate, Señor, conmigo, para que oiga tu voz y la siga.
Quédate, Señor, conmigo, para demostrarme todas tus voluntades.

Quédate, Señor, conmigo, porque deseo amarte mucho y vivir siempre en tu compañía.
Quédate, Señor, conmigo, porque todo mi ser te está consagrado y Tú me perteneces.
Quédate, Señor, conmigo, y haz de mi corazón una celda de amor de la cual nunca te alejes.
Quédate, Señor, conmigo, si quieres que se te fiel.

Quédate, Señor, conmigo, porque aunque mi alma es muy pobre, deseo que sea para Ti un lugar de consuelo, un huerto cerrado, un nido de amor.
Quédate, Señor, conmigo, y haz que tu amor me inflame tanto que me consuman sus amorosas llamas.
Quédate, Señor, conmigo, porque se hace tarde y declinan las sombras, es decir, se pasa la vida, se acerca la cuenta, la eternidad, y es preciso que redoble mis días, mis esfuerzos, que no me detenga en el camino y por eso te necesito. Se hace tarde y se viene la noche, me amenazan las tinieblas, las obscuridades, las tentaciones, las sequedades, penas, cruces, etc., y Tú me eres preciso, Jesús mío, para alentarme en esta noche de destierro, ¡Cuánta necesidad tengo de Ti!

Quédate, Señor, conmigo, porque en esta noche de la vida y de los peligros, deseo ver tu claridad, muéstrateme y haz que te conozca como tus discípulos en el partir del pan, es decir, que la unión Eucarística sea la luz que aclare mis tinieblas, la fuerza que me sostenga y la única dicha que embriague mi corazón.

Quédate, Señor, conmigo, porque cuando llegue la muerte, quiero estar junto a Ti y si no realmente por medio de la Sagrada Comunión al menos quiero tener mi alma unida a Ti por la gracia y por un abrasado amor.

Quédate, Señor, conmigo, no te pido sentir tu adorable presencia y tus regalos divinos que no los merezco, pero tu residencia en mi por la gracia ¡oh, sí que te la pido!

Quédate, Señor, conmigo, pues a Ti sólo te busco, tu amor, tu intimidad, tu Corazón, tu espíritu y tu gracia. Te busco por Ti mismo porque te amo; y no te pido más recompensa que amarte con solidez, prácticamente, amarte únicamente, amarte cuento puedo, amarte con todo mi corazón en la tierra para seguir amándote con perfección por toda la eternidad

Dios mío permiteme ser bendecido por tus palabras!

Amén

Oración a Jesucristo, poderosa para agobiar los males


¡Oh Salvador mío, fuente inagotable de dulzura y de bondad! 
No piense yo más que en Vos. 
Cuando al mismo tiempo que a Vos se ama 
cualquiera otra cosa, ya no se os ama, ¡oh Dios mío!, con verdadero amor. ¡ 
Oh amor lleno de dulzura, dulzura llena de amor,
 amor exento de penas y seguido de infinidad de placeres; amor tan puro y tan sincero que subsiste en todos los siglos; amor cuyo ardor no hay cosa que pueda apagar ni entibiar! 
¡ Jesús, mi adorable Salvador, cuyas bondades, 
cuyas dulzuras son incomparables, caridad tan perfecta como que sois nada menos que mi Dios! 
Véame yo abrasado en vuestras divinas llamas, de 
suerte que no sienta ya más que aquellos torrentes de dulzuras, de placeres, de delicias y de alegría, 
pero de una alegría enteramente justa, enteramente casta, pura, santa y seguida de aquella perfecta paz que solamente en Vos se encuentra. Sea yo abrasado en las llamas de aquel amor, 
¡oh Dios mío!, con todo el afecto de mi corazón y de mi alma.
 No quiero, bien mío, no quiero en lo sucesivo más amor que el vuestro.
 Amén.