Oraciones Milagrosas

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ORACIÓN DE PROTECCIÓN PARA EL NIÑO



 Hijo: Te entrego a la Protección Divina. Las Alas de Dios te cubren.
 Su Luz Guía tus pasos. Su Misericordia te proteje. 
El te aparta de los peligros y con 
SU AMOR TODOPODEROSO te lleva por senderos de Paz y de éxito.
 Véte tranquilo, Dios vá contigo. 
Gracias Padre, que me has dado el Poder de la Oración.

SALMO 91 (Para Protección)


PROMESA: El que mora en el Lugar Secreto del Altísimo, vivirá seguro bajo la sombra del omnipotente. 

ORACIÓN: Digo yo a Yaveh:* Esperanza mía y castillo mío, mi Dios, en Tí confío!
 Tú me libras del lazo del cazador, de la peste destructora. *(Yaveh equivalente a “YO SOY”)
 Con Tus Plumas me cubres y debajo de Tus Alas estoy seguro. 
Escudo y adarga es Tu Verdad No tengo temor de espanto nocturno, 
ni de saeta que vuele de Día, 
ni de pestilencia que ande en la oscuridad, ni de mortandad que en medio 
del día destruya. Caen a mi lado mil y a mi derecha diez mil, más a mí ningún mal llega.

 Ciertamente con mis ojos miro y veo el pago que reciben los ímpios. 
Yo acudo a Yaveh que es mi fe, al Altísimo elijo por mi habitación, Así no me sobreviene ningún mal, ni plaga alguna toca mi morada, 
Pues que a sus Angeles envía cerca de mí para que 
me guarden en todos mis caminos. 
Con sus manos me guían para que mi pie no tropiece en piedra.
 Sobre el león y el basilisco piso. Al cachorro del león y al dragón aplasto. 

RESPUESTA: Por cuanto en Mí has puesto tu fe “YO SOY” 
Aquél que te libra. Pondréte en alto, por cuanto has conocido 
Mi Nombre: “YO SOY”, con este nombre me invocarás y 
Yo te responderé en la angustia.
 Contigo estaré, te libraré y te glorificaré. 
Saciarte he de larga vida y mostrarte habré todo mi bien. 

ORACIÓN PARA ROMPER MALDICIONES FAMILIARES, CONJUROS, BRUJERIAS, RUINAS



En el nombre poderoso de Jesucristo nuestro Señor, 
por la gracia de Dios, con el poder de la 
Sangre del Cordero de Dios, de sus gloriosas Llagas
 y de su Santa Cruz. Con el poder absoluto y
 total de la Santísima Trinidad; con la fuerza 
y el poder del Espíritu Santo, 
con el poder de la Virgen María; 
y con el poder de los Santos 
Arcángeles san Miguel, san Gabriel y san Rafael, de nuestro 
Santo Ángel de la Guarda y de la Corte Celestial: 
Rompo y disuelvo cada maldición, embrujo, sello, 
hechizo, brujería, vinculo, trampa, lazo, ardid, mentira,
 escollo, obstáculo, decepción, desviación o 
distracción, influencia o cadena espiritual,
y todo deseo de ruina o mal, así como cada 
enfermedad de nuestro cuerpo, alma y mente,
 que haya sido conjurada sobre mí, sobre mis 
seres queridos, sobre mis pertenencias,
 o sobre cualquier cosa que pueda hacerme daño,
 por los pecados o equivocaciones, de mis generaciones pasadas. 

En nombre de Jesucristo, el Señor, 
por el poder de sus Gloriosas Llagas y de su Santa Cruz, 
rompo y disuelvo toda cadena de pecados de soberbia,
 lujuria, envidia, codicia, gula, pereza o ira cometidos
 por mis padres, mis abuelos, mis bisabuelos,
 mis tatarabuelos y todas las demás generaciones 
hasta la primera que esté consignada en el libro de la vida,
 que me estén afectando a mí en mi proceder o
 en mi vida espiritual o social, y le pido a 
Nuestro Señor Jesús que ponga un 
dique con su preciosísimo 

Cuerpo y Sangre que impida que los delitos, 
culpas y castigos que hayan merecido 
mis antepasados me puedan 
afectar a mi o a mi futura descendencia. 

Ahora coloco la Cruz de Jesucristo entre
 mi persona y todas las generaciones de mi árbol 
genealógico, y reclamo en nombre de Jesucristo
 que no haya comunicación
 directa entre las 
generaciones que hayan obrado mal en el pasado 
y mi persona, ni con la de mis seres
 queridos ni mis pertenencias. 

Toda comunicación se filtrará a través de la Sangre 
Preciosa de Jesús, la cual reclamamos descienda 
sobre nosotros, 
nos impregne, nos rodee y nos 
aísle de tal modo, que ahuyente lejos de nosotros
 a todo espíritu inmundo que quiera perturbarnos a 
toda fuerza o influencia 
que tenga origen en ellos. 
Que en nosotros solo haya cabida para la luz, 
la verdad, el amor y la paz de nuestro 
señor Jesucristo. 
María Inmaculada de la
 Medalla Milagrosa
 revísteme de la luz, poder, 
unción, fuerza de tu fe. 
Padre Eterno, por favor 
ordena a los Santos Arcángeles, 
Ángeles y a todos los Santos  

que nos asistan de ahora en adelante, 
gracias Jesús por tu Sangre 
y por tu Vida y por ser mi sabiduría, mi justicia, 
mi santificación, y mi redención. 
Y me rindo al misterio de tu Santo Espíritu 
y recibo con respeto y reverencia tu verdadero sellamiento, 
cubrimiento y protección. 

Oh San Miguel Arcángel, 
con tu luz ilumínanos, 
con tus alas protégenos y con tu espada y escudo, 
defiéndenos.

 Amén. 

Rezar el Credo y la Salve.