Oraciones Milagrosas

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ORACIÓN A MARÍA REFUGIO DEL AMOR SANTO


María, Protectora de la Fe, resguarda mi fe en Tu Inmaculado Corazón,
Refugio del Amor Santo. En el Refugio de Tu Corazón y unido al
Sagrado Corazón de Jesús, Tu Hijo, protege mi fe de todo mal. 
Amén.

Bendita sea Tu Pureza


 Bendita sea Tu Pureza y eternamente lo sea, pues todo un 
Dios se recrea en tan graciosa Belleza. A Ti, Celestial Princesa, 
Virgen Sagrada María, yo Te ofrezco noche y día: alma vida y
 corazón. Míranos con compasión, no nos dejes,
 Madre mía, y danos Tu Santa Bendición: 
En el Nombre del Padre, y del Hijo,
 y del Espíritu Santo. 

Amén.

LAS 15 PROMESAS DE LA VIRGEN DEL ROSARIO


1. “A todos los que recen devotamente Mi Rosario, les prometo Mi Protección especial y grandísimas Gracias. 
2. Quien persevere en el rezo de Mi Rosario recibirá grandes beneficios. 
3. El Rosario es un Escudo poderoso contra el infierno; destruirá los vicios, librará del pecado, abatirá las herejías. 
4. El Rosario hará germinar las virtudes y las buenas obras para que las almas consigan la Misericordia Divina. Sustituirá en el corazón de los hombres el amor del mundo con el Amor de Dios, elevándoles a desear los bienes celestiales y eternos. ¡Cuántas almas se santificarán con este medio! 
5. El que se encomiende a Mí con el Rosario, no perecerá. 
6. El que rece devotamente Mi Rosario, meditando sus Misterios, no se verá oprimido por la desgracia. Si es pecador se convertirá; si justo, perseverará en gracia y será digno de la vida eterna. 
7. Los verdaderos devotos de Mi Rosario no morirán sin los Sacramentos de la Iglesia. 
8. Todos los que recen Mi Rosario tendrán durante su vida y en su muerte la Luz de Dios, la plenitud de Su Gracia, y serán partícipes de los méritos de los bienaventurados. 
 9. Libraré bien pronto del Purgatorio a las almas devotas de Mi Rosario. 
10. Los verdaderos hijos de Mi Rosario gozarán en el Cielo de una Gloria singular. 
11. Todo lo que pidáis por medio del Rosario, lo alcanzaréis. 
12. Socorreré en sus necesidades a los que propaguen Mi Rosario. 
13. He obtenido de Mi Hijo que todos los miembros de la Confraternidad del Rosario tengan como hermanos a los Santos del Cielo durante su vida y en la hora de su muerte. 
14. Los que rezan fielmente Mi Rosario son todos hijos Míos muy amados, hermanos y hermanas de Jesucristo. 
15. La Devoción a Mi Rosario es una señal manifiesta de predestinación de Gloria.”

VIRGEN MARIA, ORACION MUY MILAGROSA PARA PEDIR IMPOSIBLES




¡Oh María, Virgen Soberana, gloria de los justos, Hija humildísima del Padre, Madre Purísima del Hijo, esposa amadísima del Espíritu Santo! 
Yo te amo y te ofrezco todo mi ser para que lo bendigas; María, llena de bondad y clemencia, me acerco a ti y te invoco en estas horas de amargura para implorar tus favores. Madre admirable, 
Madre de la divina gracia, verdadero consuelo del que llora, abogada dulcísima de los pecadores,
presencia de Dios constante, ten piedad de todos aquellos a quienes amo; 
y por tu Inmaculado Corazón, Sagrario y Templo de la Santísima Trinidad, 
asiento de tu poder, trono de sabiduría y océano de bondad, alcánzanos que el Espíritu Santo forme en nuestro corazón un nido en que repose para siempre.
 Alcánzame lo que tanto me hace falta, lo que con todo el fervor de
 mi alma te pido, por los merecimientos de Jesús y los tuyos, si es para gloria de la Trinidad Santísima y bien de mi alma. 

Acudo a ti como poderosa intercesora para pedirte por esta muy difícil 
necesidad, por este imposible problema que tanta desesperación me causa y que me resulta inalcanzable 
por mis débiles medios: (hacer la petición con inmensa confianza) y, aunque para mi es casi imposible de conseguir, en tu mano esta el concedérmela, 
y de este modo pueda yo ver resueltos las dificultades, preocupaciones y dolor que me provocan esta situación angustiosa. ¡Virgen Santa, noble reina de los ángeles, 
Esposa del Espíritu Santo, acuérdate de que eres mi Madre!, 
Tú que nos pones en comunicación con tu Hijo, que nos das los medios 
para llegar al Altísimo, te imploro presentes mis peticiones para que reciba urgente auxilio. 
Dulce María, madre amada mía, líbrame de los enemigos de mi alma
 y de los males temporales que me acechan en la vida, a ti sean mis 
afectos de gratitud y devoción. 
María, Santa Señora, ruega por todos nosotros a tu Santísimo 
Hijo, nuestro señor y Maestro. 

Amén. 
Rezar la Salve, Padrenuestro, Avemaría y Gloria. 
Repetir la oración durante tres días, por la mañana y por la noche. 

OFRECIMIENTO A LA SANTÍSIMA VIRGEN


¡Oh Señora mía! ¡Oh Madre mía! Yo me ofrezco enteramente a ti y en prueba de mi filial afecto te consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo tuyo Oh Madre de bondad, guardame y defiéndeme como a pertenencia y posesión tuya. Amén.